Unidad 2 · Nivel 1 · Wallets y claves
Anatomía de una transacción
Toda transacción crypto hace el mismo viaje: tu clave privada la firma, tu wallet la transmite a la red, y los validadores la empaquetan en un bloque. Cada bloque nuevo encima añade una confirmación, hasta que la transacción alcanza la finalidad, tallada en el libro contable para siempre. Poderoso, pero implacable: envía a la dirección equivocada y nadie puede recuperarlo.
Gratis. Sin anuncios, sin token y sin cuenta para empezar.
Lo que te preguntamos
Ordena la vida de una transacción
Firmar → transmitir → esperar → incluida → final. La comisión es tu oferta por un asiento en el próximo bloque.
¿Por qué la misma transferencia cuesta €0.50 un día y €15 otro?
Las comisiones de gas son una subasta por espacio limitado en los bloques. Red tranquila, asientos baratos; frenesí de mint de NFT, todos se superan las ofertas entre sí.
Una transferencia simple de ETH usa 21,000 de gas. Al precio de gas de hoy eso suma 0.002 ETH, y ETH cotiza a €2,000. ¿Cuánto cuesta la transferencia en euros?
0.002 ETH × €2,000 = €4. Siempre revisa la comisión en euros antes de darle a enviar. Las wallets la muestran, pero la vista se acostumbra a ignorarla.
Envías €500 en crypto a una dirección mal escrita. ¿Qué pasa?
No hay banco al que llamar; la finalidad corta en ambos sentidos. Por eso quienes envían con cuidado pegan la dirección, revisan los primeros y últimos caracteres, y prueban primero con un monto pequeño.
Después de suficientes confirmaciones una transacción alcanza la ___, el punto en el que ya nunca puede revertirse.
La finalidad es la forma en que la cadena dice "hecho es hecho". Genial para la confianza, brutal para los errores de tipeo. Revisa dos veces, envía una. 🐜
El resto de esta unidad
Claves, frases semilla y custodia: cómo poseer tus monedas de verdad.